Tras ocho años de publicación, Tatsuki Fujimoto decidió ponerle punto final a Chainsaw Man este 24 de marzo de 2026. Sin embargo, el capítulo 232 está muy lejos de ser la conclusión épica que millones de lectores esperaban.
En lugar de entregarnos una gran batalla final, el autor optó por un desenlace anticlimático que reseteó por completo el universo de la historia. Esta decisión desató una ola de críticas y dejó a gran parte de la comunidad profundamente decepcionada.
A continuación, analizamos qué ocurrió exactamente en el último episodio y por qué este cierre dejó un sabor tan amargo entre los seguidores.
El reseteo del universo: ¿Qué pasó en el capítulo 232?
(Advertencia: Spoilers directos del final del manga a continuación).
El desenlace de la obra nos revela la decisión más drástica y dolorosa de Pochita para liberar a Denji de su constante sufrimiento. En un acto de sacrificio definitivo, el Demonio Motosierra decide devorarse a sí mismo.
Al hacer esto, su propia existencia se borra por completo de la historia. Sin Pochita en el mundo, la realidad pierde su anclaje y el universo entero sufre un reinicio total. Todo vuelve a empezar, pero con piezas faltantes.
En esta nueva línea temporal, los eventos cambian desde el principio. Al no existir Pochita, Denji se enfrenta a una muerte segura cuando la Yakuza lo traiciona en aquella bodega abandonada. Sin embargo, en esta realidad es salvado inesperadamente por Power.

Ahora, tras sobrevivir a ese fatídico día, ambos forjan un vínculo distinto y trabajan juntos como Cazadores de Demonios regulares bajo las órdenes de una relajada Nayuta.
En los paneles finales, el manga nos muestra a un Denji que por fin consigue la vida normal que tanto anhelaba. En la calle se cruza con Asa Mitaka y, aunque en este universo reseteado no se conocen, ella lo mira y le agradece diciéndole: «Gracias, Chainsaw Man».

Huecos argumentales y un cierre demasiado abrupto
Aunque el protagonista finalmente es «feliz», la respuesta general de la comunidad ha sido sumamente negativa. El principal reclamo es lo apresurado que se sintió el cierre, dando la impresión de que Fujimoto simplemente quiso terminar la obra de golpe en tres capítulos.
Este final abrupto dejó una cantidad masiva de huecos argumentales sin resolver. Los lectores nunca obtuvieron respuestas claras sobre la gran profecía de Nostradamus, ni vieron la esperada resolución con el Demonio de la Muerte o el Demonio de la Hambruna. Además, personajes icónicos como Reze o Aki brillaron por su ausencia, dejando sus arcos en el limbo.

La frustración de la comunidad: ¿Todo fue para nada?
El mayor problema para los seguidores es la naturaleza misma del reseteo. Al reescribir la realidad borrando los eventos pasados, se siente como si todo el sufrimiento, las tragedias y el crecimiento de los personajes durante estos ocho años no hubieran servido de nada.
Borrar el impacto de los sacrificios de la Parte 1 y 2 le quitó todo el peso emocional a la trama. Fujimoto declaró en el pasado que buscaba crear un final que dejara al lector pensando «¿qué acabo de ver?», inspirándose en el absurdo del cine de los hermanos Coen. Sin embargo, para la mayoría de los fans, esta vez cruzó la línea y entregó una conclusión insatisfactoria.
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