Muchos de ustedes recordarán aquel icónico episodio de South Park donde se decía que no se puede matar lo que no tiene vida. Sin embargo, un juez en el Reino Unido acaba de establecer un precedente legal que sacude los cimientos de la industria. Lo que no tiene vida, o al menos lo que no es tangible, sí puede ser robado y, lo más importante, tiene un valor legal protegido por el estado. Este mes de enero, la justicia británica determinó que el oro de Old School RuneScape (OSRS) califica como propiedad bajo los términos de la ley. Esto permite que un ex-desarrollador sea procesado por el robo de una fortuna en monedas virtuales.
El caso, que parece sacado de una novela de ciberespionaje, involucra a un antiguo empleado de Jagex, el estudio detrás del eterno RuneScape. Según las acusaciones, este individuo aprovechó sus privilegios de acceso para vulnerar la seguridad de 68 cuentas de jugadores de alto nivel. Su botín no fue poca cosa: cientos de miles de millones de monedas de oro (GP) que posteriormente fueron liquidadas en el mercado negro fuera de la computadora de la empresa. Estas monedas fueron intercambiadas por Bitcoin. La cifra estimada del daño asciende a los 700,000 dólares. Esto deja claro que el tiempo invertido en Gielinor es mucho más que un simple pasatiempo.

¿Por qué el oro virtual es propiedad legal según la ley británica?
El núcleo de la disputa legal no era solo el acto del hackeo, sino la definición misma de lo robado. En este juicio, que culminó con una sentencia de Lord Justice Popplewell, se debatió intensamente si las piezas de oro de un videojuego constituyen una «propiedad» bajo el significado de la Sección 4 de la Ley de Robo de 1968. La defensa, como era de esperarse, intentó argumentar que se trataba de simples bits sin valor intrínseco. No obstante, el juez fue tajante al afirmar que el lenguaje jurídico debe adaptarse al uso normal de la sociedad.
Dado que el oro en RuneScape se compra y vende constantemente, tanto de manera oficial como a través de plataformas de video de terceros y mercados no autorizados, el tribunal entendió que estas monedas virtuales pueden ser objeto de tratos deshonestos. Si un objeto tiene un valor de mercado reconocido y los usuarios dedican cientos de horas para obtenerlo, la ley no puede ignorar su existencia como un activo. Por ende, este reconocimiento le da una bofetada de realidad a quienes consideran que los mundos digitales son tierras sin ley.
El fantasma de Mod Jed y la corrupción interna en Jagex
No es la primera vez que un empleado de Jagex decide ignorar el código de ética para llenar sus propios bolsillos. Los veteranos de la comunidad recordarán el infame caso de Mod Jed en 2018. En aquel entonces, Jed fue despedido tras ser descubierto robando aproximadamente 45 mil millones de monedas a un solo jugador de Old School RuneScape. Lo curioso de aquel antecedente es que, si bien fue un escándalo masivo, la disputa legal posterior se centró en si el despido había sido justificado bajo los procedimientos internos de la empresa. Por otro lado, no se enfocó tanto en la naturaleza criminal de robar oro virtual.

A diferencia de 2018, el fallo actual va directo a la yugular de la ciberdelincuencia en MMOs. Al establecer que el oro de RuneScape es propiedad legal, Jagex y otras empresas del sector tienen ahora una herramienta mucho más poderosa para perseguir no solo a los hackers externos, sino también a los elementos internos que intenten sabotear la economía del juego. Además, esto es vital, considerando que en muchos casos los jugadores acceden a estos servicios desde su celular o tablets. Por lo tanto, confían en que sus activos digitales están seguros.
La ironía de la habilidad ‘Thieving’ llevada al mundo real
Resulta irónico que en un juego donde ustedes pueden entrenar la habilidad de ‘Thieving’ (Robo) robando bolsillos de NPCs o forzando cerraduras en castillos medievales, un desarrollador haya decidido llevar la mecánica al extremo delictivo en la vida real. La sentencia de Popplewell incluso se tomó la molestia de describir RuneScape como un proceso que requiere una enorme inversión de tiempo. Así, se valida el esfuerzo de la comunidad. Para muchos, este juego es un segundo trabajo donde la eficiencia y la acumulación de riqueza son los motores principales de la experiencia.

Este caso deja abiertas varias interrogantes para el futuro. Si el oro de RuneScape es propiedad, ¿qué sucede con las skins de otros juegos o las cuentas de redes sociales con nombres de usuario raros? La puerta que el Reino Unido ha abierto podría significar que, de ahora en adelante, las autoridades tomen con mucha más seriedad las denuncias de robos en plataformas digitales. Además, la próxima vez que alguien intente estafarlos en el Grand Exchange o mediante un enlace de phishing, recuerden que ya existe un juez que está de acuerdo con ustedes: esos píxeles valen oro, y el robo es real.
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