La situación no solo refleja un mal trimestre, sino una tendencia preocupante que lleva años gestándose. Series legendarias como Assassin’s Creed, Far Cry o Tom Clancy’s ayudaron a construir una base sólida de seguidores, pero decisiones estratégicas fallidas, juegos sin el impacto esperado y retrasos acumulativos han desgastado la imagen de la compañía.
Entre los títulos más esperados que podrían haber sido pospuestos —aunque no confirmados oficialmente— figuran:
Assassin’s Creed Shadows
Far Cry 7
Ghost Recon
El remake de Splinter Cell

Algunos rumores apuntan a que Ubisoft, al igual que otras desarrolladoras, estaría reorganizando su calendario para evitar competir con Grand Theft Auto VI, cuyo lanzamiento está previsto para 2025. Aunque la compañía habla de una “revisión creativa” como motivo de los retrasos, muchos jugadores opinan que se trata de una jugada defensiva frente al fenómeno inminente de Rockstar Games.
La presión aumenta cuando títulos como Clair Obscur: Expedition 33, desarrollado por exempleados de Ubisoft, superan en jugadores simultáneos a Assassin’s Creed Shadows en Steam (145.063 contra 64.825). Este fenómeno alimenta la narrativa de que los proyectos más pequeños, independientes y con mayor libertad creativa están conectando mejor con la comunidad.
Desde 2022, Ubisoft ha reducido cerca de 3.000 puestos de trabajo, como parte de un agresivo plan de ahorro. A esto se suma la creciente participación de Tencent, lo que muchos ven como un salvavidas financiero. Pero la pregunta de fondo persiste: ¿puede Ubisoft reinventarse en una industria cada vez más exigente y cambiante?
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